POR  8 OCTUBRE, 2020  

Rafael Somonte enólogo Dominio de Tares–Foto Dominio de Tares

 

Dominio de Tares cumple 20 años elaborando vinos de calidad en la Denominación de Origen Bierzo. Fueron de los primeros en apostar por los vinos de guarda, de hecho, tal y como afirma Rafael Somonte, su enólogo desde el año 2014, asegura que “los mejores vinos de Mencía son de guarda”.

Este año Rafael cumple este año su séptima vendimia, que promete ser de buena calidad y sin exceso en cuanto a cantidad. En esta entrevista nos cuenta cómo ha evolucionado tanto su bodega como la D.O. Bierzo en estos veinte años, así como los planes de futuro, en un contexto marcado, como casi todo lo ocurrido en 2020, por la pandemia:

 

 

¿Cuál ha sido el mayor cambio en el Bierzo en los últimos 20 años?

Nos hemos hecho adultos, mayores como bodegueros. En el 2000 Bierzo quería ser como Rioja, ahora hemos dejado de fijarnos en los demás y Bierzo quiere ser como Bierzo. No nos queremos parecer a nadie, sino ser nosotros mismos. Hemos madurado.

En los últimos años, Bierzo se ha situado en un lugar destacado dentro del mapa enológico español, ¿está en el imaginario del consumidor medio?

Sólo hay que fijarse en las cartas de los restaurantes, cada vez es más común ver, por lo menos, una referencia de Bierzo, algo que no pasa con otras denominaciones.

 «Bierzo quiere ser como Bierzo. No nos queremos parecer a nadie, sino ser nosotros mismos. Hemos madurado»

En estos 20 años, habéis demostrado que la Mencía no es sólo para vinos del año, sino que con ella se pueden elaborar grandes vinos de guarda…

Es que los mejores vinos de Mencía son los de guarda.

¿Es una de las señas de identidad de Dominio de Tares?

De hecho, somos los que más vino guardamos, desde siempre. El primer vino que se pensó para tomar en el año, sin barrica, fue La Sonrisa de Tares 2015. Antes todos pasaban por barrica y botella, antes de salir al mercado, este godello fue el primero que no, en 15 años.

Si los mejores vinos de mencía son los de guarda, ¿hasta que no se ha empezado a utilizar para este tipo de vinos, no se ha sacado todo el potencial a la variedad?

Antes, en los 80, el vino de mencía era para el vino del día. Fue en los 2000 cuando empezó el resurgimiento de esta zona. De hecho, antes la denominación sólo contaba con una decena de bodegas y ahora ya somos cerca de 70. Se empezó a prestar más atención a los vinos del Bierzo de calidad.

A finales de verano se publicaron los primeros vinos de la DO Bierzo etiquetados bajo las nuevas denominaciones geográficas menores. ¿Tendrán algunos de los vinos de Dominio de Tares alguna de estas nuevas calificaciones en sus añadas 2020?

Sí, esta vendimia ya tendremos dos de nuestros vinos: Bembribe, como vino de villa, y El Cepón, como vino de paraje.

¿Tenéis algún otro plan para seguir diferenciando vuestros vinos?

El objetivo es situarnos en el Bierzo alto, somos muy pocas bodegas en esta zona. Durante los últimos meses hemos cogido nuevas viñas porque hay muchos viticultores mayores que están dejando de trabajarlas. Se trata de viñedos muy viejos con poca producción y se incorporarán a Bembribe. Queremos centrarnos en vinos de altitud, frescos, elegantes y longevos, y no tan potentes y estructurados.

«Queremos centrarnos en vinos de altitud, frescos, elegantes y longevos, y no tan potentes y estructurados»

¿Y estáis pensando en alguna referencia nueva?

En breve sacaremos un vino nuevo, pero no te puedo dar muchas pistas. Sí que te puedo decir que será un bueno vino actual, pero con el estilo de antaño.

El sector del vino está intentando recuperar no sólo viñedos, sino muchas formas del pasado, como acabas de explicar ¿Qué ha pasado para que esa cultura se perdiera durante las últimas décadas?

Las mayores pérdidas en el patrimonio del sector vitivinícola han sido provocadas por las modas del mercado, a veces también por las puntuaciones… Los mercados y las modas han hecho que muchos de los vinos se estandaricen a modelos internacionales, porque cuando sales fuera tienes que gustar a todos los mercados con el mismo vino, y quizá hemos estandarizado en exceso algunos vinos.

Por eso, en algunos casos se han perdido prácticas y estilos, que estamos intentado ahora recuperar. A principios de los 2000 se demandaban vinos con mucha barrica nueva, mucha extracción; y ahora mismo se busca más elegancia, ligereza.

«Las mayores pérdidas en el patrimonio del sector vitivinícola han sido provocadas por las modas del mercado»

¿Este confinamiento va a introducir alguna moda en los vinos?

No sé si saldrá de todo esto alguna moda, pero a los vinos que tengan una marca más reconocida o implantada en el consumidor les irá mejor. En épocas de crisis, los que mejor desarrollan sus respectivos negocios son las marcas más conocidas. La gente vuelve a la seguridad de las marcas, a la seguridad de lo que sabe que le va a gustar. En nuestro caso, hemos visto cómo en la tienda online, nuestro vino Cepas viejas, al ser el más conocido, es el que menos ha sufrido. Es el vino que más hemos vendido, mucho más que otros vinos más baratos.

¿Han ido bien las ventas online, entonces?

Dentro de un orden no han ido tan mal las cosas en ese canal. Nos han demandado mucho nuestros vinos más conocidos y caros. Aunque si antes el canal suponía un 1% de las ventas, ha podido subir al 3%, eso no compensa las pérdidas en horeca. El mayor cambio en el online no es el aumento cuantitativo, sino que se ha creado el hábito en la gente de comprar online.

 

 

Habrá parte de la producción que no se pueda vender este año. ¿Vamos a descubrir una mejora en ciertos vinos, al pasar más tiempo en botella?

Si la gente empieza a guardar más, me parecerá bien porque muchos vinos ganan con el tiempo. Lo que más me preocupa del sector de l vino ahora mismo es que por afán de convertir el vino en dinero, empiecen a hacer promociones y descuentos poco aconsejables para la salud del vino en el futuro. Que guarden más vino, me parecería hasta bien.

¿A partir de ahora vamos a empezar a consumir en casa?

Puede que sí se consuma un poco más, pero al español medio lo que le gusta es la antigua normalidad, salir, estar con la gente.  Puntualmente pediremos vino online para alguna ocasión. Pero no va a cambiar la cultura adquirida, por unos meses. Con la climatología de España, no es común pensar que los españoles nos vamos a meter en casa, teniendo terrazas, bares, playas…

«Lo que más me preocupa del sector de l vino ahora mismo es que por afán de convertir el vino en dinero, empiecen a hacer promociones y descuentos poco aconsejables para la salud del vino en el futuro»

¿Has visto al sector del vino algo más unido?

Durante confinamiento sí que hubo ciertos eventos donde el objetivo era apuntar hacia sector del vino, hacia hostelería… Pero no ha habido nada que continúe vigente. El confinamiento nos hizo hacer videoconferencias, muchas iniciativas, pero desde de que terminara ya la gente prefirió volver a lo de antes. A los españoles nos gusta aún la vieja normalidad.

Para terminar, recomiéndanos un vino para celebrar los 20 años de Domino de Tares:

Optaría por dos: por el Godello fermentado en barrica 2019, que nos ha salido muy redondo y por un P3 de la añada 2018, en formato magnum, para tomar con un tomate de la huerta, una buena cecina, y tirando para mi tierra, una carne de ternera asturiana.

 

Periodista.

Coordinadora de Enofusión.

Comunicación y contenidos en Enopassion S.L

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