jueves, 30 de abril de 2020

Juancho Asenjo



UNA TRISTE REFLEXIÓN EN VOZ ALTA

Hay muchas cosas que son difíciles de admitir. Que España doble en contagios sanitarios al siguiente país es un hecho que dice todo. La complicación en los trabajos directos con riesgo de contagios es alarmante. Contaré un caso, que está bastante extendido. Mi hijo trabaja en Urgencias de un hospital de Madrid. Tiene 22 años y este año ha terminado sus estudios de documentación médica mientras trabajaba. El horario de trabajo era de 9 a 12 y de 14 a 16 y marchaba a las clases con un horario de 17-21. Necesitaban personal e hizo de 7 a 15 y luego a clase. Terminó los exámenes y comenzó la epidemia. Hacía de 7 a 15 y más tiempo. Gente que comenzó a caer mientras otros se daban de baja. Su trabajo y enseñar a los nuevos. Como caía gente le pidieron que hiciera la noche para controlar las entradas, división de habitaciones, espacios del día siguiente. La noche era de 23 a 7 de la mañana que eran siempre más. Cinco noches seguidas por la noche y, al día siguiente hacer uno por la mañana. Dos días libres y vuelta a la noche.
Al final ha caído con el virus. Estaba en su día de libranza. El hospital tiene un concesionario y este una subcontrata a la que pertenece el personal de limpieza, los celadores, el personal de atención... Ha faltado material casi siempre. La gente se ha dejado la piel. Ni una prueba. Mi hijo fue a su hospital y sus compañeras le atendieron, con las que todos los días compartía lucha. Le hicieron una placa y nada tenía en los pulmones pero tenía todos los síntomas. Y los responsables le dicen que como no es considerado personal sanitario dependiente de la CCAA pues ha de ir al Centro de Salud. Que no había dinero para hacerles test y debían pedir autorización y si se aprobaba ir a una distancia considerable. Ni una pregunta de cómo estaba ni nada parecido.
Ayer fue al Centro de Salud y estaba cerrado. Hoy, los doctores y las enfermeras del Centro de Salud le han atendido con toda la cortesía del mundo y el cariño. Le han considerado compañero y personal de riesgo y cuando llegaran test para hacérselo porque mi hijo quería pasarlo ya y si no tenía coronavirus reincorporarse ante la escasez de personal especializado.
Mi hijo cobra 950 euros al mes y 150 por nocturnidad que pagan a los tres meses porque no hay dinero. Esta es la realidad. Por unos euros la gente se parte el alma pero no tienen a nadie quien les escriba. Son decenas de miles los que se dejan la piel cada día sin preguntar nada sino ofreciendo lo mejor de ellos. Se reincorporan antes por responsabilidad y orgullo. Este sólo es un caso más, pero si tiene un padre que les escriba a él y a todos. Yo no salgo a aplaudir ningún día. Sólo reclamo que alguien les ampare. Los que han de hacerlo.




ELMUNDOVINO SE DESPIDE

29 de abril 2020

Después de 20 años en defensa de la cultura del vino, elmundovino se despide para siempre. Primero agradecer a Víctor de la Serna la oportunidad que nos dio a un grupo de amigos que habíamos comenzado cinco años antes a compartir nuestras botellas y amistad en innumerables tardes y noches de felicidad. Agradecer a los que comenzamos esta aventura con Luis Gutiérrez, Jens Riis y Juan Manuel Bellver Sánchez incorporándose al poco tiempo Juan Manuel Ibáñez como baluarte por su experiencia en la organización de catas. A todos los que han pasado a lo largo de estos años como David Bosch, Harold Heckle, Ignacio Villalgordo, David Villalón o Nacho Jiménez y a Ernestina Velasco, Marcos Ruiz-Giménez y Alberto Pérez Marín que aguantaron como campeones hasta el final con un trabajo encomiable. Aquí comenzaron a escribir de vino Jesús Barquín, Francisco Rivas o Álvaro Girón. Tantos y tantos colaboradores ocasionales o habituales. Al equipo de Lavinia que nos acogió en su casa los últimos años con una generosidad emocionante con Dani Poveda y Juan Antonio Herrero a la cabeza.
Y, sobre todo, a los lectores que nos han acompañado a lo largo de estas dos décadas. Muchos de ellos se convirtieron en amigos y aportaron tantas cosas que nunca se lo podremos agradecer suficientemente. A los productores que han formado parte fundamental de nuestra vida y con los que hemos ido de la mano en esta lucha por intentar extender la cultura del mundo del vino en España. Espero que os hayan merecido la pena estos 20 años donde hemos intentado dejar lo mejor de nosotros mismos.

Gracias de corazón.






30 de abril 2020

No se si algún día reabrirá elmundovino o no, pero si sé que yo no estaré allí. En la vida todas las cosas tienen un comienzo y un final y creo que este debe ser el de elmundovino dejando un buen recuerdo en toda la gente que lo ha seguido desde hace dos décadas más cinco años anteriores.
Cumplió una misión en tiempos donde nada había, donde tuvimos que escribir las líneas con renglones torcidos. Viajar, leer, compartir fue la clave. La relación entre todos sus miembros desde los inicios donde compartimos todo fue la clave. Botellas, conocimientos, experiencias... Jamás nos movieron los motivos económicos, algo lícito, porque hemos puesto mucho más de lo que nos hemos llevado en lo pecuniario que no en lo personal.
Creo que en algo hemos contribuido a la extensión de la cultura del vino en España y, al mismo tiempo, habremos cometido muchos errores. Decía Goethe que en la vida el que nunca se equivoca es el que no hace nada.
Hay que dar una oportunidad a la gente joven con ideas nuevas para que dé el salto. Ya habrá otras trincheras desde dónde pegar tiros para los veteranos que aun estamos dispuestos a dar guerra.
Todo tiene su fin, como cantaban Los Módulos. Incluso las cosas más hermosas. No lo siento como un día de tristeza sino como una parte de la vida que se marcha. Menos en tiempos donde parece que el mundo se hunde y hay que sacar la cabeza. Sólo tengo recuerdos satisfactorios de estos años que tantos amigos me han dejado. Es un adiós lleno de orgullo por los retos que asumimos.

Sólo tengo palabras de agradecimiento. Ni una lágrima, sólo una sonrisa.














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