Ramiro Pinilla y la guía secreta del chiquitero





Historias de tripasais

El escritor getxotarra publicó en 1975 una guía de Bizkaia, quizás no tan secreta pero sí censurada, con recomendaciones gastronómicas y reflexiones sobre el chiquiteo

ANA VEGA PÉREZ DE ARLUCEA

«Estando ya impresa y encuadernada la totalidad de la primera edición de esta Guía Secreta, las recientes modificaciones legales decretadas han hecho que la editorial, por su parte, considerase oportuno retirar las páginas 131 a 134 y y 183 a 188». Este curioso texto impreso en una cuartilla de papel de seda fue, en parte, lo que me hizo comprar en su día el libro del que les hablo hoy. Eso y que en la portada de la 'Guía secreta de Vizcaya' aparecía como autor Ramiro Pinilla (1923-2014), uno de mis novelistas preferidos y seguramente también el de muchos de ustedes.



'Verdes valles, colinas rojas' me fascinó y ayudó mucho, en su momento, a visualizar y entender mejor la historia de Bilbao, así que una guía turístico-cultural escrita por el señor Pinilla algo tenía que tener de especial. No me equivoqué. El libro, publicado a principios del otoño de 1975, resultó ser un magnífico cicerone por los usos y costumbres vizcaínos además de contener el intrigante misterio de las páginas censuradas. Evidentemente el asunto está relacionado con que entonces Franco y su régimen aún estaban vivos, pero no sé qué temas tan polémicos o censurables pudo tratar Pinilla en los capítulos sobre Abando o las minas de Gallarta -ésos son los pasajes mutilados-, sobre todo teniendo en cuenta que el libro contiene íntegra una sección titulada 'Los Reyes Católicos y las putas'.
Si saben ustedes algo acerca del particular, les estaré eternamente agradecida porque es algo que me descoloca desde hace eones, pero en fin, lo que les he venido a contar hoy es que aparte de rutas, apuntes históricos y anécdotas jugosas la 'Guía secreta de Vizcaya' habla mucho y bien de temas culinarios.

El ritual chiquitero

No sé si Ramiro Pinilla conocía de antemano la oferta hostelera de la provincia o si hizo un esfuerzo ímprobo para convertirse en un experto, pero su guía acabó repleta de sugerencias gastronómicas. En ella aparecen mencionados la mayoría de restaurantes de la época, templos del gusto ahora olvidados como el Artagan de Begoña, el Lasa, el Aloha, el Machinventa, el Colavidas, el Ducale… ¿Se acuerdan ustedes de ellos? ¿Fueron jóvenes en los 60 o 70? Entonces les resultará fascinante recorrer con el novelista las calles del Casco Viejo bilbaíno mientras va desgranando la lista de bares de cada cantón: Lequerica, Berango, La Zornozana, Seve y Vicente, el Ebro, la taberna de Paloca, El Bocho, Everest…
Entonces el vaso de vino costaba 2 o 3 pesetas, a lo sumo, y los chiquiteros aún eran de txapela calada y canciones en cada mostrador. Tal y como cuenta la guía las cuadrillas comenzaban su recorrido por los bares de Barrenkale, en tabernas modestas como Los Chatos o el Riau, y luego seguían el peregrinaje etílico por Barrenkale Barrena (con paradas obligatorias en el Saibigain, Kirku o Bizkaya) para después dirigirse hacia la Plaza Nueva e Iturribide o en dirección a la ría y Atxuri.
Pinilla dedicó en su guía secreta un capítulo entero a la idiosincrasia chiquitera y al templado ejército de hombres que en torno a las siete de la tarde, cuando cerraban los comercios, salía a la calle para cumplir un riguroso itinerario. «En esta hora sagrada los hombres olvidan las amarguras del día y se abandonan al ejercicio de la plática remojada. Nunca hay riñas, pocas veces se oyen palabras de guerra, excepto si el Athletic ha perdido por un penalty concedido al Real Madrid. Sobre los mostradores, oscuros y empapados de vino rojo, se ven hileras de vasos especiales de grueso cristal, chatos y de culo macizo y tan alto que alcanza el ecuador del vaso. Son los emblemas de la vieja guardia, que están siendo sustituidos por el vaso corriente, el cual al lado de aquel resulta afeminado».

Adiós al mazacote de cristal

Fue ésta la última época del tradicional vaso de txikito. Aquel mazacote de cristal, que como cuenta el escritor era parte aparentemente indisoluble del poteo, comenzaría a desaparecer a finales de los 70 para no volver más que como souvenir. «El tabernero echa un vistazo a la cuadrilla que entra y para cuando ésta llega al mostrador ya tiene delante el número exacto de potes, llenados de una pasada corrida y hasta la mitad. El vino en estos potes tiene un sabor distinto, un sabor para machos. Cuando se vayan del todo estos vasos neolíticos algunos dirán que ya no había hombres para catarlos».
45 años después sigue habiendo hombres pero no vasos de medio kilo de peso. El poteo ha cambiado, las cuadrillas son mixtas y ahora importa más lo que se come que lo que se bebe. Para bien o para mal aquel Bilbao de Pinilla con charcos de barro y empedrado suelto ha quedado atrás y dentro de unos años nadie cantará bilbainadas con un vino en la mano. Quizás seremos más sanos y más modernos, aunque como decía don Ramiro «las cuadrillas de chiquiteros son muchas pero componen una sola cosa. Si alguna vez la Villa tuvo un alma, ellas encarnan su último vestigio». Tendremos que buscar una nueva.









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Ramiro Pinilla
Ramiro Pinilla.JPG
Información personal
Nombre de nacimientoRamiro Pinilla García 
Nacimiento13 de septiembre de 1923 
Bilbao (España) 
Fallecimiento23 de octubre de 2014  (91 años)
Bilbao (España) 
NacionalidadEspañola
Lengua maternaEspañol 
Información profesional
OcupaciónEscritor 
Años activodesde 1944
GéneroNovela 
Distinciones
FirmaFirma ramiro pinilla.png

Ramiro Pinilla (BilbaoVizcaya13 de septiembre de 1923 - Baracaldo, Vizcaya, 23 de octubre de 2014)​ fue un escritor español. Formó parte de la corriente renovadora de la narrativa española que se inició en la década de 1960. En sus novelas refleja la gran contribución de los obreros emigrados (llamados peyorativamente «maquetos») al País Vasco en la construcción de su poderío industrial y los efectos sociales de esa explotación.

Biografía

Inicios

A los quince años era ya un lector compulsivo que intentaba evadirse de la dura posguerra y que pronto empezó a escribir sus propias narraciones. Trabajó en la marina mercante, como maquinista naval, pero era una profesión muy dura que decidió abandonar. Después lo hizo en una fábrica de gas de Bilbao, se casó y por las tardes escribía los relatos que se imprimían al dorso de una colección de cromos, de forma que sólo por la noches podía dedicarse a la narrativa extensa.

Profesionalización

En 1960, ganó el premio Nadal con Las ciegas hormigas, y fue despedido de la redacción de los cromos con el pretexto de no dedicarse en exclusiva a esa tarea. Marchó entonces a Guecho, en el campo, para aislarse más. Su predilección por los circuitos marginales de comercialización y por la autoedición, a través de Libropueblo, una pequeña editorial fundada por él mismo y que sólo distribuye en Bilbao y a precio de coste, lo fue dejando en la penumbra, en el extrarradio de los circuitos culturales y comerciales.
En ella, y desde que quedó finalista del premio Planeta en 1971 con su novela Seno, el novelista vasco publicó Recuerda, oh recuerda (1974), Primeras historias de la guerra interminable (1977), La gran guerra de Doña Toda (1978), Andanzas de Txiki Baskardo (1980), el primer volumen de Verdes valles, colinas rojas (1986), Quince años (1990) y Huesos (1997).
Pinilla trabajó en su finca rural donde escribió la Guía Secreta de Vizcaya, que se vendió con hojas arrancadas por la censura, y Antonio B., el Rojo, ciudadano de tercera, que relata la aventura vital de un guarda de obras y que tuvo bastante difusión.

Últimos años

Después publicó ya con una editorial destacada, Tusquets, su premiada trilogía Verdes valles, colinas rojas, que trata la historia reciente del País Vasco y de Guecho y se considera habitualmente su obra maestra. Tardó veinte años en escribirla y en ella utiliza personajes y hechos ya narrados en Andanzas de Txiki Baskardo. Constituye un gran retrato histórico y social del lugar donde trascurrió su vida, Getxo, que conocía muy bien,3​ así como su playa de Arrigunaga, a la que cada día solía asomarse.4​ Desde principios de los ochenta asistió además a una tertulia literaria que se celebraba los lunes en su pueblo, el Taller de Escritura, del que han salido algunas de las nuevas firmas de la literatura vascaBiktor AbadJulen AriñoMarta BarrónMario MontenegroWilly UribeJon Bilbao...
El escritor Fernando Aramburu, que lo conoció bien, lo describe así:
Ramiro arrastró de por vida el recuerdo tenebroso de la represión. Pasadas las décadas, aún se acordaba de aquellos falangistas de principios de la posguerra que iban por las casas de Getxo y alrededores buscando carne de paredón. Lo refirió en algunos pasajes de sus novelas; como asunto central, en La higuera, uno de sus textos que mayor aprecio me inspira. Ramiro Pinilla gastaba ese tipo de humor que obedece al nombre de retranca, cuyo fin primordial no es causar la risa, sino clavarle al interlocutor, como quien no quiere la cosa, un aguijonazo sutil de ironía. Era más un hombre de significados que de ornamentos formales.5
En el año 2017, el Ayuntamiento de Getxo, en colaboración con el Aula de Cultura, creó los premios literarios 'Ramiro Pinilla' de novela corta y el 'Txiki Baskardo', de relatos escritos por escolares del pueblo.

Obra

Narrativa

  • Misterio de la pensión Florrie (1944, publicada en edición de quiosco bajo el pseudónimo de Romo P. Girca)
  • El ídolo (1957). Premio Mensajero
  • Soporte para una mesa (1959). Premio Mansilla.
  • Las ciegas hormigas (1960, ed. Destino, y reeditado en 2010). Premio Nadal y Premio de la Crítica (1º)
  • El héroe del Tonkin (1961)
  • En el tiempo de los tallos verdes (1969)
  • Seno (1971, ed. Planeta). Finalista del Premio Planeta.
  • El salto (1975)
  • Recuerda, oh, recuerda (1975)
  • Antonio B... "el Rojo", ciudadano de tercera (1977, reeditado en 2007 como Antonio B. el Ruso, ciudadano de tercera)
  • Primeras historias de la guerra interminable (1977)
  • La gran guerra de Doña Toda (1978)
  • Andanzas de Txiki Baskardo (1979)
  • Verdes valles, colinas rojas, vol. 1 (1986, autoeditada en su editorial Libropueblo)
  • Quince años (1990)
  • Huesos (1997)
  • La estación de Getxo (1998)
  • Verdes valles, colinas rojas (2004-2005, ed. Tusquets). Trilogía compuesta por:
    • La tierra convulsa (parte I, octubre de 2004). Premio Euskadi de Literatura en castellano (1º)
    • Los cuerpos desnudos (parte II, mayo de 2005)
    • Las cenizas del hierro (parte III, noviembre de 2005). Premio de la Crítica (2º) y Premio Nacional de Narrativa
  • La higuera (2006, ed. Tusquets)
  • Sólo un muerto más (2009, ed. Tusquets). 1º caso del detective Samuel Esparta (un crimen que dejó sin resolver en Verdes valles, colinas rojas).
  • Los cuentos (2011, ed. Tusquets, libro de cuentos). Reúne los relatos de Recuerda, oh, recuerda (1975) y Primeras historias de la guerra interminable (1977)
  • Aquella edad inolvidable (2012, ed. Tusquets). Premio Euskadi de Literatura en castellano (2º)
  • El cementerio vacío (2013, ed. Tusquets). 2º caso del detective Samuel Esparta.
  • Cadáveres en la playa (2014, ed. Tusquets). 3º caso del detective Samuel Esparta.

Ensayo

  • Guía secreta de Vizcaya (1975), la obra fue censurada por la autoridad.

Bibliografía

  • Ramiro Pinilla: el mundo entero se llama Arrigunaga (2015, Universidad de Deusto), coord. de Mercedes Acillona.

Premios

  • 1957 - Premio Mensajero por El ídolo (1957).
  • 1959 - Premio Mansilla por Soporte para una mesa (1959).
  • 1960 - Premio Nadal por Las ciegas hormigas (1960).
  • 1962 - Premio de la Crítica por Las ciegas hormigas (1960). (1º)
  • 1971 - Finalista del Premio Planeta por Seno (1971).
  • 2005 - Premio Euskadi de Literatura en castellano por Verdes valles, colinas rojas. La tierra convulsa, parte I (2004). (1º)
  • 2005 - Premio de la Crítica por Verdes valles, colinas rojas. Las cenizas del hierro, parte III (2005). (2º)
  • 2006 - Premio Nacional de Narrativa por Verdes valles, colinas rojas. Las cenizas del hierro, parte III (2005).
  • 2012 - Premio Lan Onari 2012 a su trayectoria literaria.​
  • 2013 - Premio Euskadi de Literatura en castellano por Aquella edad inolvidable (2012). (2º)7
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