viernes, 8 de febrero de 2019

Guía para maridar vino y chocolate

Combinar vino con chocolate puede sonar genial, pero no siempre funciona tan bien en la vida real. Aquí hay algunos consejos, y coincidencias sugeridas para que pruebes.
Con el asesoramiento de la experta en emparejamiento de alimentos y vinos, Fiona Beckett, más el sumiller Kelvin McCabe, sumiller jefe de grupo en los restaurantes del chef Adam Handling, que incluye el Frog en Londres. Edición y copia adicional de Chris Mercer.

Ideas para combinar vino con chocolate de un vistazo :

  • Chocolate negro : PX Sherry, Barolo Chinato , Oporto, Banyuls, Algunos vinos tintos de frutas con alto contenido de ácido
  • Chocolate con leche : Viognier, Alsace Pinot Gris, Tawny Port, vino espumoso Demi-Sec
  • Chocolate blanco : Riesling seco, rosado, estilos más ligeros de Pinot Noir
Tenga cuidado con : la sobrecarga de taninos del chocolate negro y un vino tinto seco y con cuerpo pueden provocar amargor. Los vinos con un poco de dulzura residual pueden ayudar a suavizar el amargor de los taninos en el chocolate negro, que a su vez tiene niveles relativamente bajos de azúcar.
Sugerencia : piense en los sabores que está tratando de combinar. ¿Qué características tiene el chocolate? ¿Hay cereza, naranja, jengibre o almendra involucrados, por ejemplo?

Mas detalle

Combinar comida y vino siempre es subjetivo en cierta medida y Sarah Jane Evans MW, copresidenta de los Decanter World Wine Awards, recomienda pensar en el sabor, la acidez, el peso y la longitud del vino y cómo funciona esto, o no, con el intensidad, dulzura y textura del chocolate.
En resumen, es posible que tenga que 'soportar' algunos experimentos de degustación antes de presentar a los invitados a la cena con su pareja perfecta. Incluso entonces, no necesariamente esperes que todos sean felices.
"Personalmente, prefiero los rojos con una acidez más fresca cuando combino con chocolate negro", dijo Kelvin McCabe, sumiller jefe de grupo en los restaurantes del chef Adam Handling, que incluye el Frog en Londres.
Recomendó a Dolcetto como una buena combinación para un postre predominantemente con cerezas y chocolate negro.
"El chocolate blanco tiene una textura muy cremosa en el paladar, con un sabor suave, por lo que me movería hacia un Riesling ligero y más dulce para refrescar el paladar y mantener las notas suaves del chocolate", dijo McCabe. Considere un buen alemán Auslese o Mount Horrocks Cordon Cut Riesling.
El vino blanco también puede funcionar para el chocolate con leche, dijo.
"El chocolate con leche se encuentra en algún lugar entre [chocolate negro y blanco], dependiendo de su concentración, y puede funcionar muy bien con vinos blancos más maduros con un poco de roble, como un Viognier o tal vez un Pinot Gris".
Añadió: "Con un postre de chocolate con leche, tiendo a alejarme de los estilos de vino de postre demasiado untuoso, por lo que los puertos rojizos funcionan realmente bien".

Más de la colaboradora de Decanter, Fiona Beckett, sobre cómo combinar vino con postres de chocolate.

Tres cosas principales a considerar:

  • El tipo de chocolate: el blanco y el chocolate con leche son generalmente más fáciles de combinar que el oscuro
  • ¿El plato está caliente o frío? El frío es más amigable con el vino
  • ¿Qué otros ingredientes hay en el plato? Las cerezas, por ejemplo, pueden llevarlo a un rojo dulce como un Recioto o un Zinfandel de cosecha tardía en lugar de un blanco.
La idea de que el chocolate es ruinoso para el vino todavía se mantiene ampliamente, pero, como muchos sabrán, el problema está exagerado.
Sí, puede ser difícil encontrar un vino que combine con un fondant de chocolate fundido (PX Sherry casi se las arregla), pero hay muchos otros postres de chocolate, y chocolates, que pueden ser halagados por una buena combinación de vinos.
De hecho, es un consejo útil para pensar en el tipo de fruta que podría funcionar con un tipo particular de chocolate y encontrar un vino que incluya esos sabores: chocolate negro y moscatel anaranjado, por ejemplo.

'Para mí, el vino debe ser más dulce que el postre'


También depende de la cantidad de goloso que tenga.
Para algunos, incluido yo mismo, un moscatel de licor australiano simplemente agregaría demasiada dulzura a un rico postre de chocolate. Prefiero un dulce Jerez o Madeira con más acidez, para otros sería una dicha.
Por el contrario, no todos disfrutarían de un Barolo Chinato, que encuentro la combinación más maravillosa para un delgado cuadrado de chocolate negro fino.
Tampoco soy fanático de combinar vinos tintos con cuerpo con chocolate, aunque sé que muchos lo son.
Para mí, el vino debe ser más dulce que el postre.

Ver también: Barolo Chinato: la mejor bebida para después de cenar que nunca has probado



Postres más ligeros con vinos más ligeros

En general, los vinos de postre más ligeros como Sauternes, Riesling y Moscato funcionan mejor con postres de chocolate más ligeros, y los más ricos como Tokaji y vinos fortificados con vinos más oscuros y densos.
Finalmente, tenga en cuenta que puede ser una cuestión de usted, pero ¿por qué lo haría?
Si amas el Château d'Yquem Sauternes, entonces estoy seguro de que lo disfrutarás con una barra de Marte o una rebanada de pastel de comida del diablo, pero hay tantos alimentos dulces (y salados) que lo mostrarían mejor.
Fiona Beckett es colaboradora de Decanter y experta en maridaje de alimentos y vinos con su propio sitio web, matchingfoodandwine.com
Este artículo se publicó originalmente en 2016, pero el equipo de Decanter.com lo actualizó en febrero de 2019 para incluir nuevos vinos y consejos adicionales, incluido el del sumiller Kelvin McCabe. 

viernes, 1 de febrero de 2019

Sandra Bravo, bodeguera joven del año


Viñedos cual caballos salvajes


.- “Bodeguera Joven del Año”, según Tim Atkin. ¿Qué vinos te gustan?
Los que son como caballos salvajes, pura frescura, y sólo tengo que domarlos un poco en la bodega. Los vinos que hablan. Los que hablan en la copa y te dicen algo.
Sandra Bravo
SANDRA Bravo en una de sus viñas, delante de la Sierra de Toloño que da nombre a su bodega.
Sandra Bravo ha sido nombrada por Tim Atkin “Bodeguera Joven del Año”. Esta vitivinicultora de 36 años, que trabaja cual ermitaña en su bodega de Villabuena, con viñedos de este pueblo y otros de Labastida, dice que “es una pena que los jóvenes no conozcan el placer del vino”.
Sandra está en los periódicos y en las radios de uno y otro lado del Ebro. Es la aureola que otorga Atkin. Hoy todo son honores y loas, pero para llegar aquí se ha tenido que entregar en cuerpo y alma a las viñas y al vino.
A sus padres les pareció una locura que dejara un trabajo seguro en el Priorat como ‘Responsable de Viñedos’ de una bodega y se arriesgara a dirigir la suya -a la que ha llamado “Sierra de Toloño”- en Rioja Alavesa… Aquella ‘locura’ se ha transformado hoy en felicitaciones y enhorabuenas.
Sandra Bravo
DENTRO de su bodega, situada en Villabuena de Álava / Eskuernaga.
La logroñesa cuenta las cosas con pasión y en varios idiomas,  ya que habla francés, inglés e italiano, lo que le ha permitido explicar sin intermediarios lo que hace y lo que es. Sus compradores vienen aquí desde Europa, Asia y América, van a las viñas con ella, abren y beben de sus botellas… y pueden escuchar la voz del vino.
Sandra posee tanta fuerza como humildad. Lleva muchas vendimias a sus espaldas, pero siente que aún está comenzando. Comenzando de esta forma, catapultada ahora por el reconocimiento del prescriptor británico Tim Atkin.
Ella explica con pasión su quehacer en viñas y bodega, con la frescura indómita y salvaje de algunas de sus viñas.
Sandra Bravo
ENTRE barricas y botellas, en el ‘calado’ de la bodega, tuvo lugar la entrevista.
.- ¿Cómo has recibido el reconocimiento de Tim Atkin como “Joven Bodeguera del Año”?
Es un nuevo impulso, uno más, para seguir trabajando, pero no me lo esperaba. Hay mucha gente con talento en Rioja Alavesa.
.- ¿Quién eres, qué haces, cómo has llegado hasta esta cima del reconocimiento?
Yo siempre siento que estoy en el principio. Es verdad que llevo ya muchas vendimias a mis espaldas, muchas, pero en el principio. Ya me explicaré mejor a lo largo de nuestra conversación.
Sandra Bravo
SUS VINOS hablan, pero en este caso nos escuchan silenciosos.
Esta joven de Logroño que ama Rioja Alavesa -como se demostrará a lo largo de la conversación- empezó en Labastida, Laguardia y Villabuena con un proyecto ilusionante en 2012, después de una larga caminata por el mundo.
Soñaba con viñedos antiguos y con hacer vino de cepas viejas. Soñaba y trabajaba sin parar, cual ermitaña, y vaya si lo ha conseguido. Lo importante hoy es creer, como ella cree, que aún puede hacerlo mejor.
“ME GUSTAN LOS VINOS QUE HABLAN”
Sandra Bravo
ESTOS son sus dominios, los que la hacen trabajar “como a una ermitaña”.
.- ¿Qué hay en tu cabeza? A ver, saca-saca
Tengo muchas ideas y muchas ganas de hacer cosas. Estoy al principio, como te digo.
.- Aunque estés en el principio, ¿cómo empezó lo tuyo?
Empecé estudiando Ingeniería Técnica Agrícola en la Universidad de La Riojay luego estudié Enología. Haciendo la Ingeniería estuve en Toulouse. También en una bodega de Burdeos. Antes hice algo en La Rioja.
.- ¿De qué va este mundo en el que te has metido, Sandra?
Es un mundo muy creativo, cada año es diferente y tienes la adrenalina puesta en las decisiones de última hora, que dependen del tiempo climatológico. Has de ser rápida y ya vendrá luego el resultado de todo eso que has decidido.
¡Cómo para no engancharme este mundo del vino!
Sandra Bravo
JUNTO a unas cajas con sus botellas de vino.
.- Has viajado mucho, por lo que veo.
Siii. Estuve en Nueva Zelanda, en la Toscana, en Francia, en California. Creía que iba a ser por un tiempo, pero estuve trabajando siete años en el Priorato como Responsable de Viñedos. Eso me marcó muchísimo, la verdad. De hecho aquí me he traído la filosofía que aprendí allí.
.- ¿Cuál es esa filosofía?
Trabajar con viñedos viejos, recuperar viñedos, trabajar a pequeña escala con el tiempo que necesita el vino… Artesanía en el vino. No sé, todavía les añoro, allí he dejado muchísimos amigos y una zona espectacular. Así que ahora me he hecho “mi priorato” aquí, en Rioja Alavesa
.- ¿Qué te parece esta Rioja Alavesa en la que estamos?
Sandra Bravo
EN una pequeña colina de Villabuena, sobre un mar de viñas.
Bueno, bueno, aquí hay un potencial enorme, y mucho por descubrir. En cada pueblo hay miles de rincones para explorar y conocer a fondo… Me encanta caminar por Rioja Alavesa, e ir descubriendo todo poco a poco. Por ejemplo, en Rivas de Tereso está una de mis zonas.
.- En Labastida, claro.
Yo tengo en dos lugares mis viñedos. En Labastida, tengo viñedos desde el pueblo hasta Rivas de Tereso. Y los tengo aquí, en Villabuena, donde tengo pequeños viñedos (luego vamos a uno de ellos) y la bodega.
Sandra Bravo
AL fondo, bajo un cielo inmenso, palpita Villabuena, un pueblo de bodegas.
.- ¿Cómo elaboras tus vinos?
Intento manipularlos lo menos posible y que hablen del viñedo. De todo el trabajo que hacemos durante todo el año. Porque la uniformidad es aburrida, y huyo mucho de ella.
Sandra Bravo
BAJO este árbol que observa el viñedo, saltó de repente una liebre.
.- Labastida y Villabuena son zonas diferentes.
Lo son. En común tienen a unos viñedos increíbles. Tal es así que me mantengo a la caza de viñedos especiales. Permanentemente.
.- ¿Cómo acabaste aquí después de nacer en Logroño y recorrer el mundo?
La verdad es que creo en el destino. Sí, al final he venido a esta bodega de Villabuena gracias a los propietarios, que los considero de mi familia.
.- Has puesto a tu bodega el nombre de Sierra de Toloño.
Sí. Creo que es algo que estaba guardado para mí. Nadie lo había registrado, y mira por dónde es mío. Estoy muy feliz. Iré piano a piano queriendo ser independiente, el máximo posible. Quizá podría haber hecho el camino mucho más rápido, porque había gente interesada en invertir. Pero prefiero hacerlo todo con mis humildes medios, mis ahorros, pero con paso firme.
Sandra Bravo
ALGUIEN le regaló esta barrica pintada, igual que ella regala su frescura y su tesón.
.- Tu familia de Logroño no tiene viñas.
Cero viñas. Ellos no son de “este mundo”.
.- Cómo se llamaba antes esta bodega que ahora tienes tú.
Sí, era “Eskuernaga”, el nombre en euskera de Villabuena de Álava. Aquí se habían asociado varios viticultores y bueno, ya no sé, pero dejaron de elaborar vino. El caso es que tuve la opción de entrar aquí y mi relación con ellos es estupenda.
Una-cepa-mas
EN su viña de ‘Los altares’, Sandra parece una cepa más.
“ESTOY ENAMORADA DE RIOJA ALAVESA Y DE LA SIERRA DE TOLOÑO”
.- ¿Cómo fue el comienzo?, recapitulemos.
Empecé en 2012 elaborando unas pocas botellas en el pequeño espacio de una bodega de Laguardia. Cuando vi que el proyecto empezaba a moverse, en 2014, me vine para Villabuena.
.- ¿Cómo te ha traído “el destino” hasta aquí?
El trato y las preguntas a la gente. “Estoy buscando una bodega” decía a todo el mundo, y así he venido, aunque reconozco que estoy enamorada de la Sierra de Toloño y de Rioja Alavesa, de Villabuena, Samaniego, Labastida hasta Rivas. Y tengo mucho que descubrir aún. Yo quería estar aquí, en cualquiera de estos pueblos que te digo. Aquí, era aquí!
Sandra Bravo
LA BODEGA, justo detrás de ella, engaña. Parece pequeña, pero…
.- Lo primero sería la Luz de los viñedos, como en la Creación.
Sí, por supuesto. Después de eso, yo podría hacer vino en cualquier sitio. Lo importante es la uva. Pero ojo, yo no me olvido de la elaboración del vino. Para nada. Soy una enóloga muy estricta con la limpieza, con el trabajo de laboratorio… Hay que tener una base muy sólida para intervenir en la elaboración del vino.
.- Tú tenías muy claro lo que ibas a hacer
Por supuesto. Primero empecé con un vino, poco a poco, y luego fui desarrollando la gama. Ahora tengo siete vinos. Sin prisa y cada año mejorando la calidad. Mira, ya tengo ideas nuevas para la próxima vendimia de 2019. Y es que… en este mundo no puedes relajarte, y tampoco quiero hacerlo.
Sandra Bravo
ELLA UTILIZA toda la bodega, pero no todos los depósitos.
.- El otro día por teléfono me dijiste que eras una “ermitaña”. ¿Qué quieres decir?
Que soy feliz dentro de mi bodega, de mi cueva, de mi calado, en el fondo de la bodega, a diez metros bajo tierra. Y en los viñedos, igualmente feliz.
No soy asociable, pero para que me veas en un evento social, buff, es complicado, porque mi vida es intensa. En Villabuena me conocen todos, pero en el bar es difícil que me vean.
.- ¿Cómo llegó Tim Atkin entonces a conocerte, estimada ermitaña?
Fue a través de Rioja’n’Roll, un grupo del que formamos parte siete bodegueros de Rioja, de diferentes sitios… Atkin probó los vinos en noviembre… y mira.
Sandra Bravo
GRUPO Rioja ‘n’ Roll de bodeguer@s. Sandra es la cuarta empezando por la derecha. 
.- ¿De qué hablasteis Tim y tú?
Sandra Bravo
LA MANO de la vitivinicultora acaricia una de sus cepas de ‘Los altares’.
Él cata tus vinos y te pregunta de dónde vienen, de qué viñas, cómo se elaboran y demás. Si me hubiera designado el título de ‘Bodeguera Joven del Año’ por amistad o por acudir a según qué eventos, sería la última de la lista en recibir un premio. Ya te digo, me dejo ver muy poco.
.- ¿Cómo se te ocurrió llamar a tus vinos con el nombre oficial de toda la Sierra de Rioja Alavesa?
Es que gracias a la Sierra de Toloño lo tenemos todo. Es la barrera natural que nos permite tener este clima, que nos da un suelo calcáreo, que todo. Fue mi único nombre, comprobé que nadie lo tenía y lo registré en 2011.
Sandra Bravo
“COMPROBÉ que nadie tenía registrado el nombre de SIERRA DE TOLOÑO, y lo registré”.
.- Sabes que hay una polémica con el nombre para toda la Sierra, aunque Gobierno Vasco, Euskaltzaindia y el Instituto Geográfico Nacional del Ministerio de Fomento lo tienen claro.
Lo sé. Para unos es ‘Sierra de Cantabria’, para otros es ‘Sierra de Toloño’. Yo he leído el libro de José Ángel Chasco y te diré que estoy encantada con que el nombre de Sierra de Toloño se escuche cada vez más.
Sandra Bravo
Cuando hago mi trabajo hay una búsqueda de todo, de información, de saber en qué lugar estás, de conocer la cultura de la Comarca, de cómo se hacían las cosas antiguamente. Todo eso.
Pero bueno… que a la Sierra cada uno la llame como se sienta cómodo. Hay gente de Villabuena que la llama únicamente “La Sierra”.
Sandra Bravo
DOS de las 45.000 botellas que “hablan”.
.- Dices que te gustan los vinos que hablan ¿Qué dicen tus vinos?
Intento que sean vinos puros, y que hablen de las viñas donde nacieron. Viendo las viñas entiendo su frescura, su mineralidad, esta complejidad. No me gusta maquillarlos mucho con madera. Y que se vean las diferencias, porque realmente son diferentes.
A los de Villabuena les puedo dar crianzas más largas, y los de Rivas son como caballos salvajes, pura frescura, y sólo tengo que domarlos un poco en la bodega, porque tienen mucha vida en la botella.
.- Tienes 36 años, también tú albergas la frescura. ¿Qué dices de la  gente de tu generación que está elaborando vino en Rioja Alavesa?
De mi generación, y más jóvenes, es gente preparada. Es importante salir fuera, ver otras viñas del mundo, tener una mente abierta para salir un poco del ABC. Estoy convencida que aquí van a salir proyectos muy bonitos, aunque… algunos serán efímeros, porque hay que tener unos cimientos sólidos, y saber esperar, y tener paciencia.
Sandra Bravo
SEGÚN bajamos al fondo de la bodega, vamos encontrando “bodegones” como éste.
.- Ser la Bodeguera Joven del Año ¿es una responsabilidad?
Yo ya soy bastante exigente conmigo misma y muy responsable con lo que hago. Veo a mis viñedos como un Patrimonio de Rioja Alavesa que he de cuidar. Esa es mi responsabilidad.
Quiero que mis viñedos duren otros 60 o 70 años, porque he tenido la suerte de poder comprar viñedos viejos gracias a aquellos viticultores, héroes para mí, que han plantado, excavado con su azada y mantenido esos viñedos.
.- Tú pisas tanto las viñas como la bodega.
Sí. Soy un poco mujer orquesta. No tengo la idea de hacer un proyecto grande. Con 30.000 o 40.000 botellas ya me va bien. Lo que haga no será por temas comerciales o crematísticos, no. Será porque un viñedo me enamora.
Sandra Bravo
PARECIERA que en “Los altares” las viñas crecen sobre anchas lanchas de piedra.
.-¿Cuántas hectáreas de viñedo tienes ahora mismo?
Unas nueve hectáreas, un poco más en la parte alta de Labastida que en Villabuena.
.- Dentro de diez años te gustaría …
Me gustaría seguir haciendo lo que hago, mejorando la calidad de mis vinos. Lo mío es una filosofía de vida.
.- ¿Estás tú sola en ‘Sierra de Toloño’?
Sí. Es sociedad limitada única. Soy yo sola. Tengo luego un chico que me ayuda en la bodega y que viene a las viñas conmigo. En vendimia viene otra gente para vendimiar, y en el desniete también. Porque es imposible que yo sola pudiera hacerlo todo en campo y en bodega. Mi cabeza corre mucho, pero solo tengo dos manos.
Sandra Bravo
VIÑAS y guardaviñas, la inmensa hermosura del Paisaje Cultural vasco.
“ES UNA PENA QUE LOS JÓVENES NO CONOZCAN EL PLACER DEL VINO”
.- Háblame de las dificultades hasta llegar aquí.
La verdad es que si tuviera que volver a empezar… no sé si sacaría tanta energía. Cuando estaba trabajando en el Priorat, iba y venía cada semana en coche, madre mía, entre el pueblo del Masroig y Logroño. Primero trabajé para Alfredo Arribas, donde aprendí muchísimo, y luego estuve en Masroig, la bodega madre de Monsant.
.- El hecho de ser bodeguera mujer…
Bueno, te diré que por ser mujer bodeguera tienes que demostrar más, el doble que los chicos. Al principio no te toman muy en serio. Pero ahora ya es un trato más de tú a tú.
Sandra Bravo
SANDRA BRAVO en la parte más alta de la bodega.
.- ¿Por qué SIETE vinos diferentes?
Es el viñedo el que ordena y manda. Cada año hago pruebas en la bodega y entonces veo cuántos vinos diferentes salen. Tengo el Sierra de Toloño en Tempranillo, el Blanco, el Raposo, que es el Tempranillo de Villabuena que representa para mí esta zona. Y luego tengo cuatro vinos de parcela: Camino de Santa Cruz, La Dula y Nahi.
.- Nahi es euskera!
Sí, lo puse por “Nahikun”, que es “Deseo”, y me gustó. O “Anhelo”. Es bonito.
.- ¿De qué parcelas salen esos vinos?
Son parcelas muy viejas, que dan un rendimiento bajísimo. Me decían “¡Cómo te metes en estos tinglados!”. Pero le pongo muchas ganas. Mira, hoy precisamente he ido a la panadería de Villabuena y uno me ha dicho “Ay, tú eres Sandra”, “Sí”, “Suelo ver la parcela que tienes en Samaniego que llama la atención de cómo está ahora”.
Era una parcela en la que casi no se veían las cepas. Para dejarla limpia, hasta allí me fui con motosierra y desbrozadora, y podando y podando…
Sandra Bravo
.- ¿De dónde surge toda esta pasión, cómo te podemos entender mejor?
Es un mundo en que se disfruta muchísimo. Seamos de donde seamos hay una conexión entre todos los bodeguer@s. Hay un feeling. El vino emociona, es un placer.
Es una pena que los jóvenes no conozcan el placer del vino, que no lo hayan descubierto aún, y que lo vean como algo propio de la gente mayor.
.- ¿Qué tal vino hacemos en Rioja Alavesa?
Muy bueno. Tú lo sabes bien. Desde los cosecheros más sencillos, ya partimos de una alta calidad. A mí gustan vinos que no tengan un corte clásico de crianzas o reservas, me gustan los que me hagan descubrir cosas nuevas, que no sea la monotonía de siempre.
Sandra Bravo
ZARCILLO del año 2018 que pronto será podado, preparando la cosecha vitícola de 2019.
Déjame hablarte de Villabuena, porque aquí hay un potencial increíble, pero qué pasa…
Creo que aquí las grandes bodegas han absorbido ese potencial. Eso me da pena, porque sin esa vía de grandes bodegas que compran la uva y tú te quedas con un poco de uva para hacer el vino joven del año, se hubieran desarrollado pequeñas bodegas o medianas bodegas, con vinos enormes.
.- Como espacio, tú tienes una bodega grande. Eres como la señora ermitaña de un castillo, que hace vino.
Jajaja. Ahora estaremos algo más de diez metros bajo tierra.  Es grande y la verdad es que lo utilizo todo. Para trabajar mis 45.000 botellas es estupendo. Porque siempre estoy haciendo inventos e historias.
.- ¿Dónde vendes tus vinos?
Sandra Bravo
EN este gesto, de dar la humana mano a la cepa, está el principio de la Agricultura.
Ahora quiero que mis vinos estén más presentes en la zona, aunque en Vitoria ya están en muchos lugares. Estos días me han llamado de algunos pueblos de Rioja Alavesa, pero lo cierto es que exporto el 80% a Japón, Noruega, Suecia, Inglaterra, EEUU, Francia, Italia, Alemania, Suiza, Bélgica y Holanda. Lo mío me ha costado!
Sinceramente te digo: he llegado más lejos de lo que yo pensaba en un principio.
.- Y más lejos que vas a llegar.
Lo que espero es seguir trabajando, aprendiendo y desarrollando mi proyecto. Ya te digo que estoy empezando. Sentirme en el principio me hace feliz. Saber que tengo una vida entera para dedicársela al vino me hace feliz.